
Inmediatamente me acordé que yo en una ocasión había paseado por Londres con Naroa y su cámara fotográfica. Lo extraño de su máquina era que hacia fotos solo en blanco y negro y que los negativos eran enormes, por lo que la resolución resultaba impresionante, pero al mismo tiempo salían carísimas, haciendo que ella recapacitase profundamente antes de disparar su objetivo.
Paseando por la orilla sur del Támesis, el Puente del Milenio resulta evidente durante un muy amplio tramo, pero según te acercas a él ves con mayor claridad las cualidades que lo unen al terreno, que lo hacen lógico e inevitable. Mi ojo enseguida me indicó una foto, una imagen que respondía a la existencia del puente. La unión visual de la cúpula de San Pablo con la Tate Modern Gallery, era esa imagen y la pasarela de Norman Foster solo era la materialización del eje focal. Pero sorprendentemente el ojo de la fotógrafa le distrae a otras escenas, escenas que aquellos que no estamos entrenados somos incapaces de adivinar.





De igual modo soy admirador de como los fotógrafos son capaces de decir tantas cosas con una sola imagen, incluso cuando lo hacen sin color.

hola Iñigo! te escribo para que sepas que sigues teniendo una lectora en tu blog.un besito!xaoo.jejej. Carmen Mut
ResponderEliminarmil gracias guapa. espero que te esté gustando aunque sea un poco chapas.;)
ResponderEliminar¿Y tu amiga tiene flickr?...Ya ves, me a entrado curiosidad... Un saludo!!!
ResponderEliminarno se ni que es eso, mi iggnorancia de internet es enorme... pero tiene un blog. el link es el que aparece en el mio como: FR2635
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