jueves 4 de febrero de 2010

Ventana a una torre

Edificio de oficinas Palau Nou, Rambla de Barcelona.Arq: Oriol Bohigas (1989-1993)

El fundamental arquitecto para Barcelona, Oriol Bohigas, junto con sus socios de MBM, diseñaron este servil edificio de las Ramblas. Más que un bloque de oficinas al uso, resulta una operación urbanística en toda regla, pues en vez de hacer una edificación de manzana, se decide abrir una calle que haga más presente al barrio gótico de la ciudad condal desde una de sus principales arterias. La nueva calle, no es sino una ventana que se abre en mitad de la avenida, por la cual ver la torre de la iglesia de Santa María del Pino, mientras con un vuelo en planta quinta, aporta la continuidad de fachada que merece una vía de semejante importancia.

En Múltiples podemos leer:

La arquitectura existente, en ese diálogo ya iniciado, tiene derecho de enriquecerse y ganar con lo nuevo. Lo nuevo tiene con lo existente, deber de urbanidad, es decir, de atención y comedimiento. La ciudad y el paisaje estaban expectantes antes incluso que existiesen como tales. Otras construcciones dejaron huellas sobre el solar y éste guarda memoria viva de ello. Todo estaba dispuesto para dar gozosa cabida a la nueva obra.

miércoles 3 de febrero de 2010

Cien años con cinta blanca

Pese a que os pueda extrañar, he visto muchos paralelismos entre las obras de García Márquez y Michael Haneke. Ambas transcurren en pueblos alejados y aislados de núcleos urbanos importantes, en ambas localidades todos sus vecinos se conocen, interactúan y están divididos en una escala social bien definida.

Sin embargo, pese a estar consideradas como obras maestras de sus dos creadores, a mi me han resultado igual de lentas y tediosas.

A García Márquez lo conocí tras leer "Crónica de una muerte anunciada" y tras la grata sensación que esta novela me causó, empecé a leer con esmero "Cien años de soledad", con desigual fortuna. Mucho he oído hablar sobre esta obra, pues me preocupaba que no supiese apreciar la considerada segunda obra más importante en lengua castellana tras "El Quijote". Fue un alivio escuchar a muchos reconocidos literatos opinar igual que yo y al propio autor reconocer que no era su obra favorita. Pese a su magnífica forma de narrar, muy subrealista e incluso excéntrica, la sucesión de hechos insólitos y la falta de referencia en algunos casos con el mundo real, terminaron por astiarme. Y es que cien años contados así, hicieron que terminase por artarme de Macondo y la familia Buendía.

Y es que "La cinta Blanca" (Das weisse Band) pese a tener un claro referente histórico y geográfico, con un tiempo acotado en el que transcurre la acción, sufre de la misma lentitud en su trama. Lo que en la novela resulta año tras año, en la película son día tras día, o estacón tras estación... un largo peregrinar por el tiempo con sucesos que poco nos llaman la atención, como para involucrarnos del todo en la trama.

Sin embargo, si reconozco la brillantez de la narrativa de García Márquez y la preciosa fotografía y cuidada imagen de Haneke. En esto ambos sientan precedente. ¿Pero acaso en las dos disciplinas no importa también la implicación del espectador o leyente dentro de la trama?, si es así, por lo menos desde mi punto de vista y experiencia personal, en ambos casos veo desorbitado el reconocimiento alcanzado. Creo que el cine europeo y latino americano han hecho mejores obras este año, como para que sea galardonada con el premio a mejor película de habla no inglesa en los Oscar.

sábado 30 de enero de 2010

Eugene de Salignac

Este fotógrafo estadounidense trabajó desde 1906 a 1934 para el ayuntamiento de Nueva York, dejando constancia gráfica de la evolución de la ciudad en la época en que esta construía parte de sus grandes infraestructuras. Hoy podemos ver una exposición suya en Valladolid.

Fuente y más fotos del autor: Arquitectura Viva

viernes 29 de enero de 2010

Puentes urbanos

Bajo un puente de Nueva York. Fotógrafo: Eugene de Salignac (1900-1930)

Inquietante escena de principios del siglo pasado, durante la construcción de uno de los puentes neoyorquinos. Los solares que rodean esta super estructura, son el resultado de la liberación de espacio que para su construcción se acometió, pero una imagen muy distinta es la percibida.

Cuando encontré esta foto, me dio la sensación de que era la megalítica presencia del puente, la que marchitaba con su sombra todas las posibles viviendas de su alrededor, como un hayedo insolidario que no permite la presencia de otras especies arbóreas. Una figura tan imponente, que convierte el día en noche. Un muro infranqueable.

Es algo que los que viven cerca de Puente de Vallecas conocen bien. Pese a su mucho menor tamaño, este puente supone una barrera difícil de salvar socialmente. A un lado Madrid centro, al otro, el barrio de Vallecas... y debajo, "sin techo" que encuentran un mínimo refugio de las inclemencias del tiempo, pese al insoportable ruido del tráfico rodado y entre coches desvalijados y abandonados. Un paseo nocturno nada recomendable.

jueves 28 de enero de 2010

Marcha de las antorchas

Marcha anual de las antorchas, La Habana, Cuba. En memoria de José Martí.

martes 26 de enero de 2010

Teatros, escenas y juegos de magia

Walter Gropius, Teatro Total, 1927.

El dramaturgo Piscator, uno de los mayores referentes del teatro alemán prebélico, en la búsqueda de la democratización de este, reniega de los grandes escenarios en los que interpreta sus obras, pues son anacronismos feudales en los que se separa a la sociedad según su extracto social. Es por eso que le encarga a Gropius el diseño de un teatro que sea capaz de hacer justicia y al mismo tiempo, incrementar las posibilidades escénica de las obras grandilocuentes que escribe.

Para ello, el director de la Bauhaus concibe un patio de butacas y orquesta giratorios, pudiéndose convertir en teatro unidireccional enfocado a la escena, o en cámara sinfónica según su uso. O más aun, permitir a Piscator acercar la obra al público de forma más íntima, si los diferentes actos así lo requieren.

El hecho de cambiar el punto de vista del espectador acercándole la representación, convertirla en más íntima o espectacular, ayudando así al hecho escénico, es hoy solo comparable al cine y demuestra el poder que tiene la arquitectura para manejar nuestro sentir en post de las intenciones de su arquitecto.

Inmediatamente me viene a la cabeza el más afamado truco de magia de David Copperfield, en el que hizo desaparecer la estatua de la libertad y que se muestra en el vídeo abajo añadido.




Al igual que Gropius en su Teatro Total, lo que el mago hace es girar el escenario, en este caso sin que el espectador sea consciente de ello, para una vez cambiado su punto de vista, hacerle creer lo que el director de escena quiere que crea. Si para Piscator la intención es hacer la obra teatral más íntima, Copperfield hace "desaparecer" la Estatua de la Libertad.

Este efecto también pone de manifiesto la necesidad de puntos de referencia en la arquitectura. Si nuestros diseños han de responder al entorno en el que se plantean, el hecho de ser conscientes de aquello que nos rodea, nos hará entender mejor el edificio que habitamos, pues de no ser así, podremos engañar a la percepción humana como el mago hace deliberadamente en su truco.

Enlace a un vídeo en el que se muestra cómo Copperfield realiza el efecto: Vídeo

domingo 24 de enero de 2010

Museos e iluminación natural



Caixa-fórum, Madrid. Arq: Herzog y de Meuron.

Nos encontramos ante una situación a mi parecer muy extraña, pues en las salas museísticas de hoy en día, parece que se quiere negar toda iluminación natural, en favor de la artificial. Así se pretende garantizar la idoneidad lumínica en unos espacios cada vez más polivalentes. Sea cual sea la obra mostrada, esta disfrutará de las condiciones que el artista desee.

Un claro ejemplo es el Caixa-forum. Un volumen casi escultórico, que apenas si abre pequeños orificios por los que dejar pasar la luz natural, pero solo en espacios no expositivos. Las dos fotografías son un buen ejemplo de ello, enseñando lo impenetrable de sus fachadas y la oscuridad de su planta recibidor.

Entonces, ¿acaso este es el futuro?, ¿deberemos hacer museos en los que no exista la noche y el día?, ¿acaso la luz natural no puede ser controlada?. Las técnicas empresariales de El Corte Inglés, exigen que sus centros comerciales urbanos no tengan aberturas a la calle, pues así tu mente se evade del mundo exterior y solo se centra en consumir, siendo muy normal, entrar con el sol aun presente y salir en plena noche cerrada... ¿esto es lo que queremos en nuestros museos?.

Los museos de arte del mañana, hoy ya en muchos casos, parecen avocados a acoger tan solo exposiciones temporales, o en el mejor de los casos, una reducida presencia permanente, lo que nos obliga a los arquitectos a pensar en la multi-funcionalidad de estos. Hemos de ser capaces de mostrar todo tipo de cuadros, esculturas y vídeo. ¿Pero, cual es la forma más adecuada de hacerlo?.

Ampliación del Museo del Prado, Madrid. Arq: Rafaél Moneo.

Me niego a pensar que sea la única forma de exponer en nuestros tiempos, la de cerrarnos al exterior y negar el paso de luz natural. En la ampliación del Prado, Moneo tubo que lidiar con esta temática, pues en las nuevas salas por él dispuestas, solo se expondrían colecciones temporales, y aun así, introdujo desde la cubierta la luz necesaria para iluminar hasta tres plantas por debajo de esta (imagen), mediante un tragaluz.

De igual modo, Siza en Santiago convierta a la luz natural en protagonista y esto no ha impedido que cualquier tipo de artista haya expuesto su obra en idóneas condiciones. Lo mismo podemos decir de Mangado en el museo de arqueología de Vitoria y sus tragaluces que atraviesan planta tras planta y un largo etc.

sábado 23 de enero de 2010

Los fatídicos años 30

Calles de Madrid el día de la proclamación de la 2ª república. Fotógrafo: Antonio Sánchez Portela.

Poco hay que explicar de ese día. Por hacer una comparativa contemporánea, es el mismo sentimiento que en muchos levantó la proclamación de Obama como presidente, en una España llena de desigualdades, en especial en el mundo rural. Poco sospechaban entonces el futuro tan aciago que se les venía.
Esta foto la podemos ver en el museo Reina Sofía de Madrid, junto con la mítica instantánea de Capa y su miliciano muriendo. En un rincón, casi pasa desapercibida, en especial por estar situada justo tras el Guernica y la colección de Picaso. Pero si algo me llama la atención de ella, es lo impersonal de la misma, pues sin un cartelito que te diga qué es, perféctamente podríamos ubicarla en cualquier parte del mundo. A ello ayuda lo irreconocible de la calle infestada de alegres gentes y lo indefinido de unas banderas, que a contra luz y en blanco y negro, no dejan saber de cuales se trata.
Lucha en las calles de Barcelona. Fotógrafo: Agustín Centelles.

Considerado el Capa español, Centelles retrató en primera persona el sufrimiento de la guerra civil española, y la moral distraida de la misma. Fueron quienes pusieron las bases del foto periodismo de hoy en día.

jueves 21 de enero de 2010

Haití por Álvaro Ybarra

El director de la sección Nómadas de ABC.es, Álvaro Ybarra Zavala, del que ya hablé en referencia a su reportaje fotográfico sobre Afganistán, se ha desplazado al devastado país caribeño y publica sus instantáneas en la versión digital del diario.

En la primera imagen, vemos lo improvisado de los campamentos construidos en parques y jardines, por aquellos que han perdido su hogar. Viejas telas sostenidas por ramas que apenas si pueden con su peso, son todo el refugio que pueden permitirse.

En la segunda, unas mujeres pasan las horas muertas ante la impotencia de no poder hacer nada, esperando una ayuda que parece no llegará a la población nunca, y tapando sus bocas y narices del olor a muerte que inunda la calle.

miércoles 20 de enero de 2010

Atmósferas

Atmósferas. Fotógrafo: Peter Zumthor. (Década de los años 60).

Esta fotografía, parece que fue tomada por el arquitecto Peter Zumthor en una cafetería durante sus estudios universitarios y que más adelante rescató para la portada de su libro "Atmósferas". En él, habla de como crear ambientes, que a su vez te transmitan sensaciones y te hagan vivir en función de la estancia en la que te encuentres y su uso.

Así pues, el arquitecto diseñará templos religiosos, o termas, procurando aportar el carácter adecuado a cada una de estas obras.
Termas de Vals, Suiza.